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Donde nacen los viajes

Qué ver en Pekín

Pekín es una metrópolis que te invita a un viaje a través de milenios de historia y cultura, donde cada esquina revela una nueva faceta de su rica herencia. Como antigua capital imperial, la ciudad alberga algunos de los monumentos más emblemáticos de China, ofreciéndote una inmersión profunda en su pasado glorioso. Podrás explorar la majestuosidad de la Ciudad Prohibida, el vasto complejo palaciego que fue hogar de emperadores durante casi 500 años, y sentir la grandiosidad de la Plaza de Tiananmén, un espacio de inmensa importancia histórica y cultural. No dejes de maravillarte con la armonía arquitectónica del Templo del Cielo, donde los emperadores realizaban rituales para asegurar buenas cosechas, o pasear por los serenos jardines del Palacio de Verano, un refugio imperial de belleza incomparable.

Más allá de sus imponentes estructuras, Pekín te ofrece la oportunidad de conectar con la vida local en sus tradicionales Hutongs, callejones estrechos que conservan el encanto de la antigua ciudad y donde aún puedes encontrar casas con patios interiores. La experiencia culinaria es otro pilar fundamental de tu visita; saborea la auténtica gastronomía pequinesa, desde el famoso pato laqueado hasta los fideos hechos a mano, en mercados vibrantes y restaurantes con encanto. Esta ciudad es un crisol donde lo ancestral y lo moderno conviven, brindándote una perspectiva única de la evolución de China. Prepárate para descubrir una ciudad que te sorprenderá con su diversidad y su capacidad para entrelazar la tradición con la vanguardia.

Palacio de Verano

Palacio de Verano

El Palacio de Verano es un jardín imperial imperdible, que exhibe una armoniosa mezcla de paisajes naturales y exquisita arquitectura tradicional.

El Palacio de Verano en Pekín es una obra maestra de la jardinería paisajística china, un vasto complejo de lagos, jardines y palacios que sirvió como retiro de verano para los emperadores de la dinastía Qing. Este sitio, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, te invita a sumergirte en la opulencia y la serenidad de la China imperial. Originalmente conocido como el Jardín de la Claridad Serena, su construcción inicial data de 1750 bajo el reinado del Emperador Qianlong, quien lo concibió como un regalo para su madre. Sin embargo, la historia del palacio está marcada por la destrucción y la reconstrucción. Fue devastado durante la Segunda Guerra del Opio en 1860 por las fuerzas anglo-francesas, un evento que dejó gran parte de sus estructuras en ruinas. La versión que contemplas hoy es en gran parte el resultado de la ambiciosa restauración llevada a cabo por la Emperatriz Cixí a finales del siglo XIX. Se dice que Cixí desvió fondos destinados a la modernización de la marina china para financiar esta reconstrucción, un hecho que generó controversia pero que, sin duda, nos legó este impresionante conjunto arquitectónico y natural. Visitar el Palacio de Verano es una experiencia esencial para el turismo en Pekín, ofreciéndote una perspectiva única de la vida imperial y la estética paisajística china.

Al explorar el Palacio de Verano, descubrirás por qué es un destino tan cautivador. El complejo se extiende alrededor de la Colina de la Longevidad y el inmenso Lago Kunming, creando un equilibrio armonioso entre elementos naturales y estructuras artificiales. Pasea por el Largo Corredor, una pasarela cubierta de 728 metros de longitud, adornada con miles de pinturas que representan escenas de la mitología china, paisajes y eventos históricos. Admira la Torre de la Fragancia Budista, que se alza majestuosamente en la Colina de la Longevidad y ofrece vistas panorámicas espectaculares del lago y sus alrededores. No te pierdas el peculiar Barco de Mármol, una estructura de dos pisos construida con mármol y ladrillo, que a pesar de su nombre, no flota, sino que sirve como una elaborada casa de té junto al lago. Otro punto de interés es el Jardín de la Virtud y la Armonía, que alberga un gran teatro donde la Emperatriz Cixí disfrutaba de óperas y representaciones. La vastedad del lugar te permite encontrar rincones de tranquilidad, ideales para un paseo relajante o simplemente para sentarte y disfrutar de la belleza del entorno.

Consejos para visitar Palacio de Verano

Mejor momento para la visita

Temprano por la mañana entre semana durante la primavera (abril-mayo) o el otoño (septiembre-octubre) para disfrutar de un clima agradable y menos gente.

Duración recomendada de la visita

3 a 4 horas (se recomienda un día completo para una exploración exhaustiva)

Templo del Cielo

Templo del Cielo

El Templo del Cielo es un sitio Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO imperdible.

El Templo del Cielo, situado en el sureste de Pekín, es una obra maestra arquitectónica y un complejo de templos imperiales que te transporta a la antigua China. Construido inicialmente entre 1406 y 1420 durante el reinado del Emperador Yongle de la dinastía Ming, quien también ordenó la construcción de la Ciudad Prohibida, este sitio fue el lugar donde los emperadores de las dinastías Ming y Qing realizaban ceremonias anuales para orar por buenas cosechas y ofrecer sacrificios al Cielo. Considerado uno de los lugares turísticos de Pekín más significativos, su diseño refleja una profunda cosmología china, simbolizando la relación entre el emperador, el Cielo y la Tierra. La forma circular de sus edificios principales representa el Cielo, mientras que sus bases cuadradas simbolizan la Tierra, una dualidad que impregna cada rincón del complejo. Visitarlo te permite comprender la importancia del ritual y la conexión espiritual que los gobernantes chinos mantenían con el cosmos.

Al explorar el Templo del Cielo, descubrirás estructuras impresionantes como el Salón de Oración por las Buenas Cosechas (Qinian Dian), con su distintivo techo triple de tejas azules, un verdadero ícono de la ciudad. Este salón, reconstruido tras un incendio en el siglo XIX, es un testimonio de la habilidad arquitectónica china, construido sin un solo clavo. Otro punto de interés es el Altar Circular del Cielo (Yuanqiu Tan), una plataforma de mármol de tres niveles donde el emperador realizaba los sacrificios más importantes. Presta atención a la acústica única de este altar; se dice que si te paras en el centro y hablas, tu voz resonará de una manera especial, un efecto diseñado para amplificar las oraciones del emperador al Cielo. No olvides visitar la Bóveda Imperial del Cielo (Huangqiong Yu), que alberga las tablillas ancestrales de los emperadores, y el Muro del Eco, donde un susurro puede ser escuchado claramente en el extremo opuesto. La precisión y el simbolismo detrás de cada elemento te dejarán asombrado.

Considera comprar un 'boleto combinado' (联票) que incluye acceso a los salones principales, ya que ofrece la mejor relación calidad-precio.

Pasear por los extensos jardines del Templo del Cielo es una experiencia serena, donde a menudo verás a los locales practicando tai chi, caligrafía o jugando a las cartas, ofreciéndote una visión auténtica de la vida cotidiana en Pekín. Es un contraste fascinante con el bullicio de la metrópolis moderna. La majestuosidad de sus edificios y la tranquilidad de sus espacios verdes lo convierten en un refugio perfecto para la reflexión. Si bien el área inmediata es principalmente el parque, la zona circundante ofrece una variedad de opciones para comer y explorar la cultura local. Puedes encontrar pequeños restaurantes y tiendas de recuerdos a poca distancia, perfectos para saborear la gastronomía local después de tu visita.

Consejos para visitar Templo del Cielo

Mejor momento para la visita

Temprano por la mañana entre semana, especialmente durante la primavera (abril-mayo) u otoño (septiembre-octubre) para disfrutar de un clima agradable y observar a los lugareños practicando Tai Chi o caligrafía.

Duración recomendada de la visita

2 a 3 horas

Ciudad Prohibida

Ciudad Prohibida

La Ciudad Prohibida es un complejo palaciego imperial sin igual, que muestra siglos de historia china y grandeza arquitectónica.

La Ciudad Prohibida en Pekín es un testimonio monumental de la historia imperial china, sirviendo como el palacio imperial y el centro político de China durante casi 500 años, desde la Dinastía Ming hasta el final de la Dinastía Qing. Construida entre 1406 y 1420 por orden del Emperador Yongle, esta vasta fortaleza albergó a 24 emperadores, 14 de la Dinastía Ming y 10 de la Dinastía Qing. Su nombre, "Prohibida", se debe a que el acceso estaba estrictamente restringido a la familia imperial y a los funcionarios de alto rango, simbolizando el poder absoluto del emperador, considerado el "Hijo del Cielo". Este complejo, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es el conjunto palaciego antiguo más grande del mundo, abarcando una superficie de 72 hectáreas y se dice que contiene 9.999 habitaciones, un número casi perfecto que solo el cielo podía alcanzar.

Al explorar la Ciudad Prohibida, descubrirás por qué es una de las principales atracciones que ver en Pekín. Su diseño arquitectónico es un ejemplo sublime de la arquitectura palaciega tradicional china, con sus distintivos tejados de tejas vidriadas amarillas, el color imperial, y sus imponentes muros rojos. El complejo se divide en dos secciones principales: la Corte Exterior, utilizada para ceremonias y asuntos de estado, donde se encuentran majestuosos salones como el Salón de la Armonía Suprema (Taihe Dian), el más grande y significativo, y la Corte Interior, que servía como residencia para el emperador y su familia. Aquí, podrás pasear por los aposentos privados y los serenos jardines imperiales, como el Jardín Imperial (Yuhuayuan), que ofrecen un contraste tranquilo con la grandiosidad de los salones ceremoniales. Es fascinante pensar que figuras como el último emperador, Puyi, vivieron aquí hasta 1924, incluso después de la caída de la monarquía. Hoy en día, la Ciudad Prohibida alberga el Museo del Palacio, que exhibe una vasta colección de artefactos imperiales, arte y tesoros culturales que te sumergen en la rica historia de China.

📸 Para las mejores vistas panorámicas de la Ciudad Prohibida, dirígete al Parque Jingshan justo enfrente de la salida norte.

Para una experiencia completa, te recomendamos dedicar al menos medio día a tu visita. Después de recorrer el palacio, puedes dirigirte al norte, cruzando la calle, para subir a la Colina del Carbón en el Parque Jingshan, desde donde obtendrás una vista panorámica espectacular de toda la Ciudad Prohibida, una perspectiva que te permitirá apreciar su inmensidad y su meticuloso diseño.

Consejos para visitar Ciudad Prohibida

Mejor momento para la visita

Temprano por la mañana durante los días de semana, especialmente en primavera (abril-mayo) u otoño (septiembre-octubre) para un clima agradable y menos multitudes.

Duración recomendada de la visita

3 a 4 horas (para una visita completa, reserva un día entero)

Gran Muralla China

Gran Muralla China

La Gran Muralla China es un símbolo icónico de la antigua civilización de China y una hazaña monumental de ingeniería.

La Gran Muralla China, una de las maravillas arquitectónicas más impresionantes del mundo, se extiende majestuosamente a lo largo de miles de kilómetros, serpenteando a través de montañas y valles. Esta colosal fortificación, símbolo perdurable de la civilización china, no es una única estructura continua, sino una serie de muros, torres de vigilancia y fortalezas construidas y reconstruidas por diversas dinastías a lo largo de más de dos milenios. Su origen se remonta al siglo VII a.C., aunque las secciones más conocidas y mejor conservadas, que son las que atraen a la mayoría de los visitantes que hacen turismo en Pekín, fueron erigidas principalmente durante la Dinastía Ming (1368-1644). El propósito principal de la Muralla era proteger el imperio de las incursiones de las tribus nómadas del norte, sirviendo como una formidable barrera defensiva y un sistema de comunicación. Caminar sobre sus antiguas piedras te conecta directamente con la historia de emperadores como Qin Shi Huang, quien unificó los muros preexistentes, y los ingenieros y soldados que dedicaron sus vidas a su construcción y defensa. Es una experiencia que te permite apreciar la magnitud del ingenio humano y la perseverancia.

Visitar la Gran Muralla China es una oportunidad única para sumergirte en un paisaje espectacular y en la rica historia del país. Desde Pekín, tienes acceso a varias secciones, cada una con su propio encanto. Badaling es la sección más restaurada y accesible, ideal si buscas comodidad y servicios, aunque suele ser la más concurrida. Si prefieres una experiencia más tranquila y escénica, considera Mutianyu, famosa por sus impresionantes vistas, sus torres de vigilancia bien conservadas y la opción de subir en teleférico o telesilla y bajar en tobogán, lo que añade un toque de diversión a la visita. Para los entusiastas del senderismo y aquellos que buscan una experiencia más auténtica y menos concurrida, secciones como Jinshanling o Simatai ofrecen tramos más salvajes y desafiantes, con vistas panorámicas que quitan el aliento y una sensación de aislamiento que te permite contemplar la inmensidad de la Muralla sin distracciones. La Muralla no solo es un testimonio de la capacidad defensiva de una nación, sino también un recordatorio de la vasta extensión territorial y la diversidad geográfica de China.

Consejos para visitar Gran Muralla China

Mejor momento para la visita

La primavera (abril-mayo) y el otoño (septiembre-octubre) ofrecen un clima agradable y cielos despejados, ideales para el senderismo y la fotografía. Visitar temprano por la mañana ayuda a evitar las mayores multitudes.

Duración recomendada de la visita

3 a 4 horas (para una sección específica)

Museo Nacional de China

Museo Nacional de China

El Museo Nacional de China es una institución monumental, que exhibe la rica historia y el patrimonio cultural de China.

El Museo Nacional de China, situado majestuosamente en el lado este de la icónica Plaza de Tiananmén en el corazón de Pekín, te invita a un viaje inmersivo a través de la vasta y milenaria historia de China. Este colosal museo, uno de los más grandes del mundo, alberga una colección impresionante de más de 1.4 millones de objetos, que abarcan desde los albores de la civilización china hasta la era moderna. Su origen se remonta a la fusión en 2003 de dos instituciones preexistentes: el Museo de la Revolución China y el Museo Nacional de Historia China, consolidando así un testimonio integral del patrimonio cultural y los logros de la nación. Al explorar sus extensas galerías, descubrirás una cronología fascinante que te guiará desde los artefactos de la Edad de Piedra, pasando por las intrincadas cerámicas de las dinastías Tang y Song, hasta las exquisitas piezas de bronce de la dinastía Shang y los tesoros imperiales de la Ciudad Prohibida. Es una de las principales atracciones en Pekín que no solo exhibe objetos, sino que narra la evolución de una de las civilizaciones más antiguas y continuas del planeta.

Visitar el Museo Nacional de China es una oportunidad única para comprender la profundidad y la riqueza de la cultura china. Podrás admirar piezas tan significativas como el "Houmuwu Ding", el recipiente de bronce más grande del mundo antiguo, o los intrincados trajes funerarios de jade de la dinastía Han. Las exposiciones permanentes están meticulosamente organizadas para ofrecer una visión coherente de la historia, la arqueología y el arte, mientras que las exposiciones temporales a menudo presentan colecciones de arte internacional o se centran en aspectos específicos de la cultura china. La escala del museo es asombrosa; sus 48 salas de exposición te permiten sumergirte en diferentes épocas y temáticas, desde la caligrafía y la pintura hasta la historia de la seda y la porcelana. Te darás cuenta de que cada objeto cuenta una historia, revelando la ingeniosidad, la resiliencia y la visión artística del pueblo chino a lo largo de milenios.

♿ El museo es generalmente accesible para sillas de ruedas con rampas y ascensores, lo que garantiza una visita cómoda para todos.

Después de tu enriquecedora visita, puedes considerar explorar los alrededores de la Plaza de Tiananmén, donde encontrarás opciones para comer o tomar un café. Aunque la zona inmediata está dominada por edificios gubernamentales y monumentos, a poca distancia hacia el este, en la calle Wangfujing, se extiende una vibrante zona comercial con grandes almacenes, librerías y restaurantes que ofrecen desde cocina local hasta opciones internacionales. Es un lugar ideal para reflexionar sobre la inmensidad de la historia que acabas de presenciar y quizás adquirir algún recuerdo.

Consejos para visitar Museo Nacional de China

Mejor momento para la visita

Entre semana, temprano por la mañana, para evitar multitudes.

Duración recomendada de la visita

3 a 4 horas (o un día completo para una exploración exhaustiva)

Residencia del Príncipe Gong

Residencia del Príncipe Gong

La Residencia del Príncipe Gong ofrece una rara visión del opulento estilo de vida de la realeza y los funcionarios de la dinastía Qing.

La Residencia del Príncipe Gong en Pekín te invita a un viaje fascinante a través de la historia imperial china, ofreciéndote una de las experiencias culturales más ricas de la ciudad. Originalmente construida en 1777 para Heshen, un ministro sumamente poderoso y controvertido durante el reinado del Emperador Qianlong, esta vasta propiedad es un testimonio de la opulencia y las intrigas de la corte Qing. Tras la caída de Heshen, la mansión pasó a manos de la realeza, siendo finalmente otorgada a Yixin, el Príncipe Gong, un estadista clave y hermano del Emperador Xianfeng, quien jugó un papel crucial en la modernización de China a finales del siglo XIX. Al pasear por sus patios y pabellones, te sumergirás en la vida cotidiana de la aristocracia manchú, observando la meticulosa arquitectura que combina la funcionalidad con la belleza artística.

Explorar la Residencia del Príncipe Gong es descubrir por qué es una de las atracciones en Pekín más apreciadas. El complejo se divide en dos secciones principales: las residencias y los jardines. Los edificios residenciales te guiarán a través de salones, dormitorios y estudios que conservan el estilo de vida de sus antiguos ocupantes, mientras que los jardines son una obra maestra del diseño paisajístico chino. Aquí, podrás admirar el famoso carácter "Fu" (福) tallado en una roca, que se dice que trae buena fortuna, y la "Vena del Dragón" (龙脉), un elemento simbólico que atraviesa el jardín y se cree que canaliza energía positiva. Cada rincón del jardín, con sus rocas ornamentales, estanques serenos y pabellones intrincados, está diseñado para evocar una sensación de paz y armonía, ofreciendo un escape tranquilo del bullicio urbano.

🍜 Después de tu visita, explora la cercana zona del Lago Houhai, conocida por sus encantadores hutongs, restaurantes tradicionales y animada vida nocturna.

Para complementar tu visita a este histórico enclave, considera explorar los alrededores. La Residencia del Príncipe Gong se encuentra convenientemente cerca del pintoresco lago Shichahai y la vibrante zona de Houhai. Después de sumergirte en la historia imperial, podrás pasear por los tradicionales hutongs cercanos, descubrir pequeñas tiendas de artesanía o relajarte en uno de los muchos cafés y restaurantes tradicionales que bordean el lago.

Consejos para visitar Residencia del Príncipe Gong

Mejor momento para la visita

Por la mañana durante los días de semana, especialmente en primavera u otoño para un clima agradable.

Duración recomendada de la visita

2 a 3 horas

Parque Jingshan

Parque Jingshan

El Parque Jingshan ofrece la vista panorámica más icónica de la Ciudad Prohibida, brindando una perspectiva única del complejo del palacio imperial.

El Parque Jingshan, situado justo al norte de la majestuosa Ciudad Prohibida en el corazón de Pekín, te invita a un viaje a través de la historia imperial y a disfrutar de una de las vistas panorámicas más impresionantes de la capital china. Este parque, que se eleva sobre una colina artificial, fue en su origen un jardín imperial privado, meticulosamente diseñado para el disfrute de los emperadores de las dinastías Yuan, Ming y Qing. La colina misma se formó con la tierra excavada para crear los fosos y lagos de la Ciudad Prohibida, un testimonio de la grandiosidad de la ingeniería imperial. Visitar este lugar te ofrece una perspectiva única de la arquitectura palaciega y te permite apreciar la escala monumental de uno de los lugares turísticos de Pekín más emblemáticos desde una altura privilegiada. Es un contraste fascinante con la bulliciosa vida urbana que lo rodea, ofreciendo un remanso de paz y belleza natural.

Ascender a la cima del Parque Jingshan es una experiencia gratificante. En su punto más alto, encontrarás el Pabellón Wanchun (Pabellón de las Diez Mil Primaveras), desde donde se despliega una vista inigualable de los tejados dorados de la Ciudad Prohibida, extendiéndose hacia el sur, y el resto de la vasta metrópolis de Pekín en todas las direcciones. Este parque también es tristemente célebre por ser el lugar donde el último emperador de la dinastía Ming, el Emperador Chongzhen, se suicidó en 1644, marcando el fin de una era y el inicio de la dinastía Qing. Aunque el árbol original ya no existe, un pino en el mismo lugar conmemora este dramático evento histórico, añadiendo una capa de solemnidad a tu visita. La historia y la belleza se entrelazan aquí, ofreciéndote una profunda conexión con el pasado imperial de China.

Combina tu visita con la Ciudad Prohibida, ya que el Parque Jingshan está justo enfrente de su puerta norte. Ofrece la mejor vista panorámica del complejo palaciego.

Más allá de su significado histórico y sus vistas espectaculares, el Parque Jingshan es un vibrante centro de la vida local. Observa cómo los residentes de Pekín se reúnen para practicar tai chi al amanecer, cantar ópera, bailar o simplemente pasear tranquilamente por sus senderos arbolados. Es un lugar donde puedes sumergirte en la cultura cotidiana de la ciudad, lejos del ajetreo de las atracciones más concurridas. Los jardines están bellamente cuidados, con peonías que florecen espectacularmente en primavera, creando un paisaje idílico para la fotografía y la contemplación.

Consejos para visitar Parque Jingshan

Mejor momento para la visita

Temprano por la mañana o al final de la tarde, especialmente entre semana, para evitar multitudes y disfrutar de la mejor luz para la fotografía. La primavera y el otoño ofrecen un clima agradable.

Duración recomendada de la visita

1 a 2 horas

Templo Yonghe

Templo Yonghe

El Templo Yonghe es un magnífico monasterio budista tibetano, que fue una residencia imperial.

El Templo Yonghe, conocido también como el Templo Lama, es una de las atracciones más significativas y espiritualmente ricas de Pekín. Este impresionante complejo monástico budista tibetano, ubicado en el corazón de la ciudad, te invita a un viaje a través de la historia imperial y la profunda fe. Originalmente construido en 1694 como la residencia oficial del Príncipe Yong, quien más tarde ascendería al trono como el Emperador Yongzheng, el templo sufrió una transformación monumental. Tras la muerte de Yongzheng, su hijo, el Emperador Qianlong, convirtió la mitad de la residencia en un monasterio lamaísta para monjes tibetanos y mongoles, mientras que la otra mitad se reservó como palacio imperial temporal. Esta dualidad en su origen le confiere una arquitectura única, fusionando elementos tradicionales Han con el distintivo estilo tibetano, creando un ambiente de serenidad y majestuosidad que rara vez se encuentra en otras partes de la capital.

Adentrarte en el Templo Yonghe es sumergirte en un centro vibrante de la cultura budista tibetana, una de las principales atracciones en Pekín para quienes buscan una experiencia auténtica y reflexiva. A medida que avanzas por sus patios y salones, como el imponente Salón de los Reyes Celestiales y el solemne Salón de la Armonía y la Paz, sentirás la atmósfera impregnada del aroma del incienso y escucharás los cánticos de los monjes. El punto culminante de tu visita será, sin duda, el Pabellón de las Diez Mil Felicidades, que alberga una colosal estatua de Buda Maitreya de 26 metros de altura, tallada en una sola pieza de sándalo blanco. Esta obra maestra, que ostenta un récord en el Guinness World Records, fue un regalo del Séptimo Dalai Lama al Emperador Qianlong, simbolizando la estrecha relación entre la corte Qing y el Tíbet. Observar a los devotos encender incienso y girar las ruedas de oración te permitirá vislumbrar la devoción diaria que impregna este lugar sagrado.

Compre varitas de incienso en la entrada para participar en el ritual de ofrenda tradicional.

Más allá de su grandiosidad arquitectónica y sus tesoros artísticos, el Templo Yonghe ofrece una oportunidad única para observar la vida monástica activa y reflexionar en un entorno de paz. Es un lugar donde la historia, la religión y el arte se entrelazan de manera fascinante. Después de explorar la tranquilidad del templo, puedes aventurarte por los pintorescos hutongs que lo rodean en el Distrito de Dongcheng. Esta zona es conocida por su vibrante escena de cafeterías y pequeños restaurantes con encanto, donde puedes relajarte y saborear un café o un té local, como el popular Café Voyage Coffee o el Soloist Coffee Co., que ofrecen un contraste moderno y acogedor con la antigua espiritualidad del templo.

Consejos para visitar Templo Yonghe

Mejor momento para la visita

Por la mañana durante los días de semana, especialmente en primavera u otoño para un clima agradable.

Duración recomendada de la visita

2 a 3 horas

Plaza de Tiananmén

Plaza de Tiananmén

La Plaza de Tiananmén es un espacio público monumental, reconocido mundialmente por su significado histórico y su enorme escala.

La Plaza de Tiananmén, situada en el corazón de Pekín, es uno de los espacios públicos más grandes del mundo y un lugar de inmensa importancia histórica y cultural para China. Al pisar esta vasta explanada, sentirás de inmediato la magnitud de su legado. Flanqueada por edificios emblemáticos, la plaza ha sido testigo de algunos de los momentos más trascendentales en la historia moderna del país. Es un punto de partida esencial para comprender la capital china y un lugar que te invita a reflexionar sobre su pasado y presente.

Este icónico lugar es mucho más que una simple plaza; es el epicentro de la vida política y cultural de China. Fue aquí donde Mao Zedong proclamó la fundación de la República Popular China el 1 de octubre de 1949, un evento que cambió el curso de la historia mundial. La plaza también ha sido escenario de movimientos estudiantiles y protestas significativas, como el Movimiento del Cuatro de Mayo en 1919, que marcó el despertar intelectual y político de la nación. Alrededor de la plaza, encontrarás el imponente Gran Palacio del Pueblo, sede de la legislatura china, y el vasto Museo Nacional de China, que alberga una colección impresionante de artefactos que narran miles de años de historia china. Justo al norte, la majestuosa Puerta de Tiananmén te da la bienvenida a la entrada de la Ciudad Prohibida, una de las principales atracciones que ver en Pekín. En el centro de la plaza se alza el Monumento a los Héroes del Pueblo, un obelisco dedicado a los mártires revolucionarios, y al sur, el Mausoleo de Mao Zedong, donde reposan los restos del líder.

Considera visitar la Ciudad Prohibida inmediatamente después de la ceremonia de izado de bandera, ya que abre poco después y ya estarás cerca.

Visitar la Plaza de Tiananmén te permite conectar directamente con el pulso de Pekín. Es fascinante observar la vida cotidiana de los ciudadanos chinos que la transitan, así como la solemne ceremonia de izado y arriado de la bandera nacional al amanecer y al atardecer, un espectáculo que atrae a multitudes y es un verdadero símbolo de orgullo nacional. Ten en cuenta que la seguridad es estricta, con controles de acceso, así que planifica tu visita con tiempo. Para una experiencia completa, considera explorar las calles cercanas, como la famosa calle comercial Wangfujing, que se encuentra a poca distancia y ofrece una mezcla vibrante de tiendas modernas, restaurantes tradicionales y puestos de comida callejera. Aquí podrás saborear la gastronomía local o encontrar recuerdos únicos después de tu inmersión en la historia.

Consejos para visitar Plaza de Tiananmén

Mejor momento para la visita

Visita temprano por la mañana para la ceremonia de izado de bandera o al final de la tarde para la ceremonia de arriado de bandera y menos multitudes. Los días de semana suelen ser menos concurridos que los fines de semana.

Duración recomendada de la visita

1 a 2 horas

Hutongs

Hutongs

Los Hutongs ofrecen un viaje inigualable al tejido urbano tradicional de Pekín, mostrando callejones centenarios y casas con patio.

Los Hutongs son un laberinto de callejones estrechos y patios tradicionales que representan el corazón histórico y cultural de Pekín. Estas antiguas viviendas, conocidas como siheyuan (casas con patio), han sido el hogar de generaciones de pequineses, ofreciendo una visión auténtica de la vida urbana china antes de la modernización masiva. Originalmente, los Hutongs se desarrollaron durante las dinastías Yuan, Ming y Qing, formando una intrincada red que reflejaba la estructura social y el estilo de vida de la capital imperial. Cada siheyuan estaba diseñado con un patio central, proporcionando privacidad y un espacio comunitario para las familias, con habitaciones orientadas hacia el sur para aprovechar la luz solar y protegerse de los vientos del norte. Explorar los Hutongs te permite retroceder en el tiempo y sentir el pulso de la antigua Pekín, muy diferente de los rascacielos y centros comerciales que dominan gran parte de la ciudad moderna.

Para el turismo en Pekín, los Hutongs son una parada esencial si buscas una experiencia más íntima y menos concurrida. Aquí, podrás pasear en un rickshaw, una forma encantadora de recorrer los callejones mientras un guía local comparte anécdotas y detalles sobre la vida cotidiana. Descubrirás pequeñas tiendas de artesanía, puestos de comida callejera que ofrecen delicias locales y casas de té tradicionales donde puedes relajarte y observar la vida pasar. Es fascinante ver cómo la comunidad sigue viva en estos espacios, con vecinos charlando en las puertas y niños jugando en los patios. Aunque muchos Hutongs fueron demolidos para dar paso a nuevas construcciones, áreas como Nanluoguxiang y Houhai han sido preservadas y revitalizadas, convirtiéndose en vibrantes centros culturales. En Nanluoguxiang, por ejemplo, encontrarás una mezcla ecléctica de boutiques de diseño, cafeterías con encanto y bares acogedores, mientras que Houhai es famoso por sus pintorescos lagos y su animada vida nocturna, con numerosos restaurantes y bares que ofrecen vistas espectaculares.

Consejos para visitar Hutongs

Mejor momento para la visita

Primavera (abril-mayo) y otoño (septiembre-octubre) para un clima agradable y menos multitudes. Temprano por la mañana o al final de la tarde para la mejor luz y ambiente.

Duración recomendada de la visita

2 a 4 horas

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