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Donde nacen los viajes

Qué ver en Praga

Praga te invita a un viaje a través del tiempo, donde cada calle empedrada y cada fachada barroca susurran historias de siglos pasados. Conocida como la "Ciudad de las Cien Torres", su horizonte está dominado por agujas góticas y cúpulas doradas que crean un paisaje urbano inconfundible. Al pasear por sus barrios, descubrirás la rica herencia de una capital que ha sido crisol de culturas y epicentro de eventos históricos. Desde el majestuoso Castillo de Praga que se alza imponente sobre el río Moldava, hasta el vibrante ambiente de la Plaza de la Ciudad Vieja, la ciudad ofrece una inmersión profunda en la historia y la belleza arquitectónica. Prepárate para explorar un destino que combina a la perfección el encanto de lo antiguo con la vitalidad de una metrópolis moderna.

Mientras te adentras en sus rincones, sentirás la magia que emana de lugares como el enigmático Puente de Carlos, adornado con estatuas barrocas que parecen cobrar vida al atardecer. No dejes de explorar el Barrio Judío (Josefov), con sus sinagogas históricas y el conmovedor Cementerio Judío, que narran capítulos importantes de la comunidad. La atmósfera bohemia de Malá Strana, con sus palacios y jardines escondidos, te invita a perderte en sus callejuelas. Cada visita a un monumento o un simple paseo por sus orillas te revelará por qué Praga es considerada una de las ciudades más bellas de Europa, ofreciéndote una experiencia inolvidable llena de descubrimientos.

Plaza de la Ciudad Vieja

Plaza de la Ciudad Vieja

La Plaza de la Ciudad Vieja es el vibrante corazón de Praga, un cautivador hito histórico rodeado de una arquitectura impresionante y hogar del famoso Reloj Astronómico.

La Plaza de la Ciudad Vieja de Praga es el corazón palpitante de la capital checa, un lugar donde la historia cobra vida en cada rincón. Al pisar sus adoquines, te sumerges en un escenario que ha sido testigo de siglos de eventos cruciales, desde mercados medievales bulliciosos hasta ejecuciones públicas y celebraciones nacionales. Este vasto espacio abierto está flanqueado por una impresionante colección de edificios históricos que representan diversos estilos arquitectónicos, desde el gótico hasta el barroco, creando un telón de fondo visualmente impactante. Es aquí donde se encuentran algunas de las joyas más emblemáticas de la ciudad, convirtiéndola en un punto de partida esencial para cualquiera que se pregunte qué ver en Praga. La plaza no es solo un museo al aire libre; es un centro de actividad constante, donde artistas callejeros, músicos y vendedores de artesanías contribuyen a una atmósfera vibrante y acogedora.

Uno de los mayores atractivos de la plaza es el Reloj Astronómico de Praga, ubicado en la torre del Antiguo Ayuntamiento. Cada hora, miles de personas se congregan para presenciar el desfile de los Apóstoles, un espectáculo mecánico que data del siglo XV y que es una maravilla de la ingeniería medieval. La leyenda cuenta que los ojos del creador del reloj fueron cegados para que no pudiera replicar su obra maestra en ningún otro lugar. Justo en el centro de la plaza, se alza el imponente Monumento a Jan Hus, un símbolo de la reforma religiosa checa y un recordatorio de la lucha por la libertad de pensamiento. A su alrededor, se elevan majestuosas estructuras como la Iglesia de Nuestra Señora antes de Týn, con sus distintivas torres góticas que parecen sacadas de un cuento de hadas, y la Iglesia de San Nicolás, un espléndido ejemplo del barroco praguense. Es fascinante pensar que en este mismo lugar, en 1621, 27 nobles bohemios fueron ejecutados tras la Batalla de la Montaña Blanca, un evento que marcó un punto de inflexión en la historia checa.

♿ La plaza en sí es en gran parte plana y accesible, aunque los adoquines pueden ser un poco irregulares. Muchas atracciones circundantes pueden tener accesibilidad limitada.

Explorar la Plaza de la Ciudad Vieja te permite no solo admirar su arquitectura, sino también sentir el pulso de la vida praguense. Después de sumergirte en la historia y la belleza de sus monumentos, puedes disfrutar de la variada oferta gastronómica y de ocio que la rodea. Por ejemplo, a pocos pasos de la plaza, encontrarás Restaurace Mincovna, un popular restaurante que ofrece auténtica cocina checa en un ambiente animado, ideal para saborear un goulash tradicional o un trdelník recién hecho. La plaza es también el escenario de numerosos mercados estacionales, especialmente los mercados de Navidad y Pascua, que la transforman en un lugar aún más mágico, lleno de luces, aromas y sonidos festivos.

Consejos para visitar Plaza de la Ciudad Vieja

Mejor momento para la visita

Temprano por la mañana o al final de la tarde para evitar las mayores multitudes, especialmente para el espectáculo del Reloj Astronómico. Los días de semana suelen ser menos concurridos que los fines de semana.

Duración recomendada de la visita

1 a 2 horas (más si se visitan atracciones circundantes o durante eventos de mercado)

Puente de Carlos

Puente de Carlos

El Puente de Carlos es un monumento imperdible, que conecta la Ciudad Vieja y la Ciudad Pequeña a través del río Moldava.

El Puente de Carlos es, sin duda, uno de los monumentos más emblemáticos y fascinantes de Praga, una joya arquitectónica que conecta la histórica Ciudad Vieja (Staré Město) con el pintoresco barrio de Malá Strana a través del Río Moldava. Su construcción se inició en 1357 bajo el reinado de Carlos IV, el emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, y fue completado a principios del siglo XV, reemplazando al antiguo Puente de Judith que había sido destruido por una inundación. El diseño original se atribuye al maestro arquitecto Peter Parler, quien también trabajó en la Catedral de San Vito. Una curiosa leyenda cuenta que para fortalecer la estructura, se añadieron yemas de huevo a la mezcla de mortero, un detalle que, aunque no confirmado históricamente, añade un toque de misticismo a su ya rica historia. Este puente no es solo una vía de paso; ha sido testigo de innumerables eventos históricos, desde coronaciones reales hasta batallas y desfiles, consolidándose como el corazón latente de la ciudad y un punto de partida esencial para cualquier itinerario de turismo en Praga.

Al pasear por el Puente de Carlos, te sumergirás en una atmósfera única, adornada por una impresionante galería de treinta estatuas barrocas de santos y figuras religiosas, la mayoría de las cuales fueron añadidas entre los siglos XVII y XVIII. Entre ellas, la más famosa es la de San Juan Nepomuceno, cuya placa de bronce pulida por el toque de millones de manos promete buena suerte y el regreso a Praga si la tocas. Desde el puente, las vistas son simplemente espectaculares: contempla el majestuoso Castillo de Praga elevándose sobre el horizonte, las agujas góticas de la Catedral de San Vito y las coloridas fachadas de los edificios a lo largo del río. Es un lugar vibrante donde artistas callejeros exhiben sus obras, músicos llenan el aire con melodías y vendedores ofrecen recuerdos, creando un ambiente animado que te invita a detenerte y absorber la esencia de la ciudad.

♿ El puente está empedrado, lo que puede ser un desafío para sillas de ruedas y cochecitos. Ten precaución.

Para disfrutar plenamente de la magia del Puente de Carlos, te sugerimos visitarlo temprano por la mañana o al atardecer, cuando la luz dorada baña las estatuas y las multitudes son menores, permitiéndote apreciar su belleza con más tranquilidad. No olvides cruzar la imponente Torre del Puente de la Ciudad Vieja, que ofrece vistas panorámicas inigualables de la ciudad. Después de tu paseo, si buscas un lugar para reponer energías con vistas espectaculares, considera visitar Hergetova Cihelna, un conocido restaurante situado justo a orillas del Moldava, en el lado de Malá Strana, que ofrece una excelente cocina checa e internacional con una perspectiva privilegiada del puente y el río.

Consejos para visitar Puente de Carlos

Mejor momento para la visita

Temprano por la mañana (antes de las 8:00 AM) o a última hora de la tarde (después de las 9:00 PM) para evitar multitudes y disfrutar de la atmósfera mágica. Los días de semana suelen ser menos concurridos que los fines de semana.

Duración recomendada de la visita

30 minutos a 1 hora

Catedral de San Vito

Catedral de San Vito

La Catedral de San Vito se erige como una obra maestra de la arquitectura gótica dentro del Castillo de Praga, mostrando siglos de historia bohemia y brillantez artística.

La Catedral de San Vito, majestuosamente erigida dentro del complejo del Castillo de Praga, es una de las joyas arquitectónicas más impresionantes que puedes descubrir en tu visita a la capital checa. Su silueta gótica domina el horizonte de la ciudad, invitándote a explorar siglos de historia y arte. La construcción de esta grandiosa catedral se extendió por casi 600 años, comenzando en 1344 bajo el reinado de Carlos IV, quien sentó las bases para lo que sería un símbolo de la nación checa. Arquitectos visionarios como Matthias de Arras y, posteriormente, el célebre Peter Parler, dejaron su huella indeleble en su diseño, contribuyendo a la complejidad y belleza de sus naves, capillas y torres. Al adentrarte, te maravillarás con las intrincadas vidrieras, entre las que destaca la obra maestra modernista de Alfons Mucha, que baña el interior con una luz etérea y colorida. Si te preguntas qué ver en Praga para sumergirte en su pasado real y espiritual, esta catedral es una parada esencial.

Dentro de sus muros sagrados, la Catedral de San Vito alberga la tumba de varios reyes y emperadores de Bohemia, incluyendo al propio Carlos IV, cuya visión dio origen a esta maravilla. También encontrarás la Capilla de San Wenceslao, un espacio de gran reverencia adornado con piedras preciosas y frescos medievales, que custodia las reliquias del santo patrón de Bohemia. Otro de sus tesoros es la Cámara de la Corona, donde se guardan las Joyas de la Corona Checa, aunque su acceso es muy restringido y solo se abre en ocasiones especiales. No dejes de admirar la Puerta Dorada, la entrada ceremonial decorada con un mosaico veneciano del Juicio Final, y si el tiempo lo permite, sube a la Gran Torre Sur para disfrutar de unas vistas panorámicas inigualables de Praga y sus tejados rojos.

Consejos para visitar Catedral de San Vito

Mejor momento para la visita

Temprano por la mañana o al final de la tarde para evitar multitudes, especialmente entre semana.

Duración recomendada de la visita

1 a 2 horas (para la catedral, más si se combina con el Castillo de Praga)

Jardín de Wallenstein

Jardín de Wallenstein

El Jardín de Wallenstein ofrece un escape sereno con una impresionante arquitectura barroca y un paisajismo intrincado.

El Jardín de Wallenstein es una de las joyas barrocas más impresionantes que encontrarás en el corazón de Praga, un verdadero oasis de tranquilidad y belleza que te transporta al siglo XVII. Este magnífico jardín fue construido entre 1623 y 1630 como parte del opulento Palacio de Wallenstein, la residencia del influyente general Albrecht von Wallenstein, un personaje clave y controvertido de la Guerra de los Treinta Años. Wallenstein, un estratega militar brillante y ambicioso, deseaba una residencia que reflejara su inmenso poder y riqueza, superando incluso al Castillo de Praga en grandiosidad. Para ello, encargó a arquitectos italianos de renombre como Andrea Spezza, Giovanni Pieroni y Nicolo Sebregondi la creación de este complejo palaciego y sus jardines, que combinan la elegancia renacentista con la exuberancia barroca. Al pasear por sus senderos, sentirás la historia bajo tus pies, imaginando los banquetes y las intrigas que tuvieron lugar en este escenario majestuoso. Es una de esas atracciones en Praga que te permite desconectar del bullicio de la ciudad y sumergirte en un pasado glorioso.

Adéntrate en la impresionante Sala Terrena, una logia abierta de tres arcos adornada con frescos mitológicos que te dejarán sin aliento, un espacio diseñado para conciertos y recepciones al aire libre. No te pierdas la peculiar Gruta Artificial o "grotta", una pared de estalactitas artificiales que imita una cueva natural, un elemento caprichoso y fascinante del diseño barroco. Los jardines también albergan una colección de estatuas de bronce, réplicas de las originales creadas por el escultor holandés Adriaen de Vries, que representan figuras mitológicas como Hércules, Venus y Neptuno. Las estatuas originales fueron saqueadas por los suecos durante la Guerra de los Treinta Años y hoy se encuentran en el Palacio de Drottningholm en Suecia. Observa a los majestuosos pavos reales que deambulan libremente, añadiendo un toque de color y vida al paisaje, y relájate junto al gran estanque con su isla central, coronada por una estatua de Hércules. Durante los meses de verano, el jardín a menudo cobra vida con conciertos y eventos culturales, ofreciendo una experiencia aún más enriquecedora.

La entrada al Jardín de Wallenstein es gratuita, lo que lo convierte en una fantástica atracción económica.

Este jardín, que hoy en día es la sede del Senado de la República Checa, es un testimonio vivo del arte y la ambición del Barroco temprano. Su ubicación privilegiada en el barrio de Malá Strana lo convierte en una parada ideal después de explorar el Puente de Carlos o la Iglesia de San Nicolás. Para completar tu visita, considera disfrutar de la auténtica cocina checa en Lokál U Bílé kuželky, un restaurante tradicional muy popular que se encuentra a poca distancia, ofreciéndote una experiencia culinaria genuina antes o después de tu paseo por este espléndido jardín.

Consejos para visitar Jardín de Wallenstein

Mejor momento para la visita

Temprano por la mañana o al final de la tarde para evitar multitudes, especialmente entre semana. La primavera y el verano ofrecen la mejor experiencia cuando los jardines están en plena floración.

Duración recomendada de la visita

1 a 1:30 horas

Teatro Nacional

Teatro Nacional

El Teatro Nacional de Praga es una parada muy recomendable, que exhibe una impresionante arquitectura neorrenacentista y sirve como símbolo de la identidad nacional y el patrimonio artístico checo.

El Teatro Nacional de Praga, majestuosamente situado a orillas del río Moldava, es mucho más que un simple edificio; es un símbolo perdurable del resurgimiento cultural y la identidad nacional checa. Su construcción, iniciada en 1868, fue un esfuerzo monumental financiado íntegramente por donaciones públicas bajo el lema "Národní sobě" (La Nación para sí misma), reflejando el profundo deseo del pueblo checo de tener un escenario propio para su arte, libre de la influencia austrohúngara. Diseñado por el arquitecto Josef Zítek en un estilo neorrenacentista, el teatro se erigió como un faro de la cultura checa, destinado a albergar ópera, ballet y drama en lengua checa. Su inauguración en 1881 fue un momento de gran orgullo nacional, pero la alegría fue efímera, ya que un devastador incendio lo consumió apenas unas semanas después.

Consejos para visitar Teatro Nacional

Mejor momento para la visita

Para visitas guiadas, visita por la mañana o a primera hora de la tarde. Para las funciones, las noches son ideales. Consulta el horario oficial para conocer los horarios específicos.

Duración recomendada de la visita

1 a 2 horas para una visita guiada; 3 a 4 horas para asistir a una función.

Zoo de Praga

Zoo de Praga

El Zoo de Praga se clasifica constantemente entre los mejores zoológicos del mundo, ofreciendo hábitats amplios y naturalistas para una vasta variedad de especies.

El Zoo de Praga, inaugurado en 1931, es una de las instituciones zoológicas más respetadas y extensas del mundo, situado en el pintoresco distrito de Troja. Este santuario de la vida silvestre no es solo un hogar para miles de animales, sino también un centro vital para la conservación de especies en peligro de extinción a nivel global. Desde su fundación, el zoo ha crecido exponencialmente, transformándose en un espacio donde la educación, la investigación y el entretenimiento se fusionan armoniosamente. Su diseño aprovecha el terreno ondulado, ofreciendo a los visitantes una experiencia inmersiva a través de diversos hábitats naturales que replican los entornos de sus habitantes. Dedica un día completo a explorar sus más de 50 hectáreas, donde te esperan desde majestuosos felinos hasta coloridas aves tropicales, en un entorno que te invita a conectar con la naturaleza.

Al recorrer el Zoo de Praga, descubrirás por qué es una de las principales atracciones en Praga y un destino imperdible para familias y amantes de los animales. No te pierdas la Jungla de Indonesia, un pabellón impresionante que recrea un ecosistema tropical completo, hogar de orangutanes y macacos, o la Casa Africana, donde jirafas y cebras deambulan en amplios recintos. Un hecho fascinante en la historia del zoo es su papel crucial en la salvación del Caballo de Przewalski, una especie que fue reintroducida en la naturaleza gracias a los esfuerzos de cría en cautiverio de este y otros zoológicos. A pesar de haber enfrentado desafíos significativos, como las devastadoras inundaciones de 2002 y 2013, el zoo ha demostrado una resiliencia asombrosa, reconstruyéndose y mejorando sus instalaciones para ofrecer un bienestar óptimo a sus animales.

Usa calzado cómodo, ya que el zoo es bastante grande e implica caminar mucho, incluyendo algunas zonas con cuestas.

Para aprovechar al máximo tu visita, te sugerimos tomar el teleférico que ofrece vistas panorámicas espectaculares del zoo y sus alrededores. Después de un día lleno de descubrimientos, puedes disfrutar de una comida en el Restaurant Gaston, ubicado dentro del complejo del zoo, que ofrece opciones para todos los gustos. Si buscas extender tu aventura en Troja, considera una visita al cercano Castillo de Troja, una joya barroca, o al Jardín Botánico de Praga, que complementarán perfectamente tu experiencia.

Consejos para visitar Zoo de Praga

Mejor momento para la visita

Visita durante la primavera o principios de otoño para disfrutar de un clima agradable y menos aglomeraciones. Las mañanas de los días laborables son ideales para ver a los animales antes de las horas punta.

Duración recomendada de la visita

4 a 6 horas

Iglesia de San Nicolás (Malá Strana)

Iglesia de San Nicolás (Malá Strana)

La Iglesia de San Nicolás (Malá Strana) es un impresionante ejemplo de arquitectura barroca en Praga, cautivando a los visitantes con su cúpula monumental y sus intrincados frescos.

La Iglesia de San Nicolás, situada en el corazón de la Plaza de Malá Strana, es una de las joyas barrocas más impresionantes que encontrarás en tu visita a Praga. Su imponente cúpula verde y su campanario se alzan majestuosamente, dominando el horizonte de este histórico barrio y atrayendo la mirada de todo aquel que pasea por sus adoquinados. Al adentrarte en su interior, te sumergirás en un mundo de opulencia artística y espiritualidad, una experiencia que trasciende la mera observación arquitectónica.

Construida entre principios del siglo XVIII y mediados del mismo, esta iglesia es el resultado del genio de varias generaciones de la familia Dientzenhofer. El diseño inicial corrió a cargo de Christoph Dientzenhofer, continuado por su hijo Kilian Ignaz Dientzenhofer, y finalizado por Anselmo Lurago. Este trío de maestros barrocos dejó una huella indeleble en la estructura, creando un espacio donde la luz y la forma danzan en perfecta armonía. Los frescos que adornan la cúpula, obra de Johann Kracker, representan la vida de San Nicolás, mientras que los de la nave, pintados por Franz Palko, te dejarán sin aliento con su dramatismo y detalle. Es un lugar esencial para entender el rico patrimonio artístico del turismo en Praga y la maestría del barroco bohemio. Además, el órgano de la iglesia es famoso por haber sido tocado por el mismísimo Wolfgang Amadeus Mozart en 1787, un detalle que añade una capa extra de magia a tu visita.

Combina tu visita con un paseo por Malá Strana (Ciudad Pequeña), explorando sus encantadoras calles y edificios históricos.

No te pierdas la oportunidad de subir al campanario, desde donde disfrutarás de unas vistas panorámicas espectaculares de Malá Strana y el Castillo de Praga, una perspectiva única de la ciudad. Este campanario, curiosamente, sirvió como puesto de observación para la policía secreta durante la época comunista, un recordatorio de la compleja historia de la ciudad. Después de maravillarte con la grandiosidad de la iglesia, tómate un momento para explorar los alrededores. Justo en la plaza, encontrarás la Malostranská Kavárna, una cafetería tradicional donde puedes saborear un café y un dulce checo mientras observas el ir y venir de la gente, un final perfecto para tu inmersión en este rincón histórico.

Consejos para visitar Iglesia de San Nicolás (Malá Strana)

Mejor momento para la visita

Visita por la mañana para evitar multitudes, o por la noche para asistir a un concierto de órgano y vivir una experiencia única.

Duración recomendada de la visita

1 a 1:30 horas

Reloj Astronómico de Praga

Reloj Astronómico de Praga

El Reloj Astronómico de Praga es una maravilla medieval imperdible, famosa por su intrincado diseño y su espectáculo animado cada hora.

El Reloj Astronómico de Praga, conocido localmente como Orloj, es una de las joyas más fascinantes y antiguas de la capital checa, situado en la torre del Antiguo Ayuntamiento en la Plaza de la Ciudad Vieja. Este prodigio de la ingeniería medieval, instalado por primera vez en 1410 por el maestro relojero Mikuláš z Kadaně y perfeccionado en 1490 por Jan Růže (también conocido como Maestro Hanuš), no es solo un indicador del tiempo, sino una compleja representación del universo tal como se entendía en la Edad Media. Su mecanismo consta de tres componentes principales: el cuadrante astronómico, que muestra la posición del Sol y la Luna en el cielo, así como otros detalles astronómicos; el "Paseo de los Apóstoles", un espectáculo mecánico de figuras que se activan cada hora; y un cuadrante calendárico con medallones que representan los meses del año y los signos del zodíaco. La leyenda cuenta que el Maestro Hanuš fue cegado para que no pudiera replicar su obra maestra en ningún otro lugar, un relato que añade un toque dramático a su ya rica historia. Visitarlo te permite conectar con siglos de historia y admirar una pieza de relojería que ha resistido el paso del tiempo y numerosos conflictos, incluyendo los daños sufridos durante la Segunda Guerra Mundial, de los que fue meticulosamente restaurado.

Cuando te encuentres explorando las principales atracciones en Praga, el Reloj Astronómico es una parada obligatoria que te dejará asombrado. Cada hora, desde las 9:00 hasta las 23:00, la multitud se congrega frente a la torre para presenciar el famoso espectáculo. Observa cómo las figuras de los doce Apóstoles desfilan por las ventanas superiores, mientras otras figuras alegóricas, como la Muerte (representada por un esqueleto que tira de una cuerda), el Turco, la Vanidad y la Avaricia, cobran vida. El gallo dorado, al final del desfile, canta para marcar el final del espectáculo, añadiendo un toque final encantador. Es una experiencia que combina arte, ciencia y leyenda, ofreciendo una visión única de la ingeniosidad medieval. Además de la mecánica, presta atención a los detalles artísticos del cuadrante calendárico, obra de Josef Mánes, que ilustra la vida rural checa a lo largo del año.

📸 Para las mejores fotos del reloj y la plaza, intenta visitar a primera hora de la mañana o a última hora de la tarde, cuando la luz es más suave y hay menos gente.

Después de maravillarte con el Orloj, te encontrarás en el corazón vibrante de la Plaza de la Ciudad Vieja, un lugar perfecto para continuar tu exploración. Aquí, puedes encontrar una gran variedad de cafeterías y restaurantes con terrazas donde puedes sentarte a disfrutar de un café checo o probar la gastronomía local mientras sigues admirando la arquitectura circundante. Por ejemplo, a pocos pasos, encontrarás acogedores cafés que ofrecen pasteles tradicionales y bebidas calientes, ideales para un descanso. La visita al Reloj Astronómico no es solo ver un reloj, es sumergirse en el alma histórica de Praga y ser parte de una tradición que ha cautivado a visitantes durante más de seiscientos años.

Consejos para visitar Reloj Astronómico de Praga

Mejor momento para la visita

Llega al menos 15-20 minutos antes de la hora en punto para asegurar un buen lugar para ver el espectáculo horario. Las primeras horas de la mañana o las últimas de la tarde son las mejores para evitar las mayores aglomeraciones.

Duración recomendada de la visita

30 minutos a 1 hora (incluyendo ver el espectáculo horario y admirar los detalles del reloj; permite más tiempo si subes a la torre)

Museo Nacional

Museo Nacional

El Museo Nacional de Praga es el museo más grande de la República Checa, albergando vastas colecciones que abarcan ciencias naturales, historia y artes.

El Museo Nacional de Praga, majestuosamente situado en la cabecera de la icónica Plaza de Wenceslao, es mucho más que un simple edificio; es un faro de la historia y la cultura checa. Su imponente fachada neo-renacentista, obra del arquitecto Josef Schulz, domina el paisaje urbano y te invita a explorar siglos de patrimonio. Fundado en 1818 por el Conde Kaspar Maria Sternberg, este museo ha crecido hasta convertirse en la institución museística más grande de la República Checa, albergando colecciones que abarcan desde la paleontología hasta la historia moderna. Al cruzar sus puertas, te sumerges en un viaje fascinante a través del tiempo, donde cada sala revela una pieza crucial del rompecabezas de la identidad nacional checa. La reciente y exhaustiva renovación, que culminó en 2018, ha devuelto al edificio su esplendor original, modernizando sus instalaciones para ofrecer una experiencia interactiva y enriquecedora.

Para quienes disfrutan del turismo en Praga, una visita al Museo Nacional es imprescindible. Sus vastas colecciones están divididas en varias secciones, incluyendo el Museo de Ciencias Naturales, el Museo Histórico y el Museo Náprstek de Culturas Asiáticas, Africanas y Americanas, entre otros. Podrás maravillarte con esqueletos de dinosaurios, explorar exhibiciones detalladas sobre la evolución de la vida en la Tierra, o adentrarte en la rica historia de las tierras checas, desde la prehistoria hasta el siglo XX. Un dato curioso y conmovedor es que la fachada del museo aún conserva cicatrices de los disparos de los tanques soviéticos durante la Primavera de Praga en 1968, un recordatorio silencioso de la resiliencia del pueblo checo. No olvides subir a la cúpula para disfrutar de unas vistas panorámicas espectaculares de la Plaza de Wenceslao y el horizonte de la ciudad, una perspectiva única que te permitirá apreciar la belleza de Praga desde las alturas.

📸 No te pierdas subir a la cúpula del edificio principal para disfrutar de impresionantes vistas panorámicas de Praga y la Plaza de Wenceslao.

Después de tu inmersión cultural, aprovecha la vibrante atmósfera de la Plaza de Wenceslao. Justo a unos pasos del museo, encontrarás una gran variedad de tiendas, cafeterías y restaurantes donde podrás relajarte y saborear la gastronomía local. Por ejemplo, puedes dar un paseo hasta el cercano Palacio Lucerna, un impresionante pasaje Art Nouveau que alberga el histórico Café Lucerna, un lugar perfecto para disfrutar de un café y un dulce checo mientras observas la vida local.

Consejos para visitar Museo Nacional

Mejor momento para la visita

Por las mañanas entre semana para evitar multitudes

Duración recomendada de la visita

2 a 4 horas

Klementinum

Klementinum

El Klementinum ofrece una visión única de una magnífica Sala de la Biblioteca Barroca y proporciona impresionantes vistas panorámicas desde su Torre Astronómica, convirtiéndolo en una experiencia histórica y arquitectónica verdaderamente única en Praga.

El Klementinum es uno de los complejos arquitectónicos más impresionantes y extensos de Praga, un verdadero tesoro barroco que te invita a un viaje a través de la historia y el conocimiento. Originalmente fundado como un colegio jesuita en el siglo XVI por el emperador Fernando I, este vasto conjunto de edificios se convirtió rápidamente en un centro neurálgico para la educación, la ciencia y la cultura en Bohemia. Su construcción y expansión a lo largo de los siglos XVII y XVIII lo transformaron en una joya del barroco, rivalizando en tamaño y esplendor con el Castillo de Praga. Al pasear por sus patios y pasillos, sentirás la profunda huella de los jesuitas, quienes dedicaron sus vidas a la enseñanza y la investigación, dejando un legado que aún hoy resuena en sus muros. Es un lugar donde la erudición y la fe se entrelazaron, dando forma a la identidad intelectual de la ciudad durante siglos.

Adentrarte en el Klementinum es descubrir algunos de los espacios más bellos de la capital checa, haciendo de tu turismo en Praga una experiencia inolvidable. No puedes perderte la Biblioteca Barroca, una de las más hermosas del mundo, con sus frescos celestiales y sus globos terráqueos antiguos que te transportarán a otra época. Aquí, entre estanterías repletas de volúmenes históricos, sentirás la atmósfera de un saber acumulado durante siglos. Otro punto culminante es la Capilla de los Espejos, un espacio deslumbrante donde la luz juega con los reflejos, creando una ilusión de infinitud. Se dice que el mismísimo Wolfgang Amadeus Mozart tocó el órgano aquí, añadiendo una capa de magia musical a su ya rica historia. Además, la Torre Astronómica te ofrece unas vistas panorámicas espectaculares de Praga, desde el Castillo hasta el Puente de Carlos y la Ciudad Vieja. Desde esta torre, los jesuitas realizaron observaciones astronómicas y meteorológicas continuas desde 1775, estableciendo uno de los registros climáticos más largos de Europa Central.

♿ Aunque las principales zonas de la visita, como la Sala de la Biblioteca Barroca y la Torre Astronómica, tienen accesibilidad limitada debido a las escaleras, la planta baja y partes de la Capilla de los Espejos pueden ser accesibles. Es aconsejable contactar directamente con el Klementinum para obtener información específica sobre accesibilidad.

Para completar tu visita, tómate un momento para apreciar la magnitud de este lugar y su contribución al desarrollo intelectual de la región. Después de explorar sus maravillas, te animamos a pasear por las encantadoras calles de la Ciudad Vieja que rodean el Klementinum. A pocos pasos, encontrarás acogedores cafés y restaurantes tradicionales checos donde podrás saborear la gastronomía local. Por ejemplo, el Café Ebel, conocido por su ambiente relajado y excelente café, es una parada perfecta para recargar energías.

Consejos para visitar Klementinum

Mejor momento para la visita

Temprano por la mañana o a última hora de la tarde para evitar las multitudes y disfrutar de una experiencia más serena, especialmente en la Torre Astronómica.

Duración recomendada de la visita

1 a 1:30 horas (para la visita guiada)

Barrio Judío (Josefov)

Barrio Judío (Josefov)

El Barrio Judío (Josefov) es un distrito histórico verdaderamente único en Praga, que conserva siglos de historia y cultura judía.

El Barrio Judío (Josefov) de Praga te invita a un viaje conmovedor a través de siglos de historia y resiliencia. Este distrito, que fue el gueto judío de la ciudad, es uno de los pocos barrios judíos de Europa Central que sobrevivió a la devastación de la Segunda Guerra Mundial, en gran parte debido a la macabra intención nazi de convertirlo en un "museo de una raza extinta". Caminar por sus calles es sumergirse en un pasado complejo, donde la vida comunitaria, la fe y la persecución se entrelazaron. A diferencia de muchos otros lugares turísticos de Praga, Josefov ofrece una perspectiva única y profunda sobre la historia judía en Europa, preservando sinagogas centenarias, el enigmático Antiguo Cementerio Judío y museos que narran la vida de una comunidad vibrante. Su visita no es solo un recorrido por edificios históricos, sino una oportunidad para reflexionar sobre la memoria y la identidad. Es un testimonio palpable de la perseverancia cultural frente a la adversidad.

La historia de Josefov es fascinante y a menudo trágica. Originalmente un asentamiento judío medieval, el gueto fue formalmente establecido en el siglo XIII, confinando a la población judía a un área limitada y a menudo superpoblada. A lo largo de los siglos, la comunidad judía de Praga floreció cultural e intelectualmente a pesar de las restricciones y los pogromos ocasionales. El nombre "Josefov" se adoptó en honor al emperador José II, cuyas reformas de finales del siglo XVIII otorgaron más derechos a los judíos, aunque el gueto siguió existiendo. A finales del siglo XIX y principios del XX, gran parte del gueto fue demolido en un esfuerzo de "saneamiento" para modernizar la ciudad, lo que paradójicamente llevó a la preservación de los edificios más importantes y antiguos, considerados de valor histórico. Este proceso de demolición y reconstrucción es un hecho crucial que explica la apariencia actual del barrio, una mezcla de arquitectura de principios del siglo XX con joyas históricas que se salvaron.

Adquiere un billete combinado del Museo Judío de Praga para acceder a todos los sitios principales dentro del barrio, incluyendo sinagogas y el cementerio. Es la forma más económica de explorar.

Al explorar Josefov, descubrirás una serie de sinagogas que son verdaderas cápsulas del tiempo. La Sinagoga Vieja-Nueva (Staronová synagoga), una de las sinagogas más antiguas de Europa en funcionamiento, te transportará al siglo XIII con su arquitectura gótica. La Sinagoga Pinkas (Pinkasova synagoga) conmueve con los nombres de las víctimas checas del Holocausto inscritos en sus muros, y su piso superior alberga una exposición de dibujos infantiles del campo de concentración de Terezín. No te pierdas la Sinagoga Española (Španělská synagoga), famosa por su impresionante interior morisco, o la Sinagoga Klausen (Klausová synagoga), la más grande del barrio. El Antiguo Cementerio Judío (Starý židovský hřbitov) es un lugar de asombrosa densidad, con lápidas apiladas unas sobre otras debido a la falta de espacio a lo largo de los siglos, un testimonio visual de la vida confinada. Después de tu inmersión histórica, puedes pasear por la elegante Calle Pařížská, que bordea el barrio, donde encontrarás boutiques de lujo y cafeterías modernas, ofreciendo un contraste vibrante con la solemnidad de Josefov.

Consejos para visitar Barrio Judío (Josefov)

Cómo llegar
Mejor momento para la visita

Temprano por la mañana o al final de la tarde entre semana para evitar las multitudes, especialmente durante primavera y otoño.

Duración recomendada de la visita

2 a 4 horas

Antiguo Ayuntamiento

Antiguo Ayuntamiento

El Antiguo Ayuntamiento es un hito icónico en Praga, famoso por su impresionante Reloj Astronómico y su significado histórico.

El Antiguo Ayuntamiento de Praga, majestuosamente ubicado en el corazón de la Plaza de la Ciudad Vieja, es una de las atracciones en Praga más emblemáticas y un punto de partida esencial para cualquier visita a la capital checa. Fundado en 1338, este complejo de edificios góticos y renacentistas ha sido testigo y protagonista de siglos de historia bohemia, sirviendo como centro administrativo y símbolo del poder municipal. Su imponente torre, que se eleva sobre el horizonte de la ciudad, ofrece unas vistas panorámicas inigualables de los tejados rojos de Praga y sus monumentos más destacados, como la Iglesia de Nuestra Señora antes de Týn y el Castillo de Praga. No te pierdas la oportunidad de subir a la torre, ya sea en ascensor o por sus escaleras, para capturar fotografías espectaculares y orientarte en la intrincada belleza de la Ciudad Vieja.

Pero la verdadera joya del Antiguo Ayuntamiento es su famoso Reloj Astronómico, el Orloj, una maravilla de la ingeniería medieval que ha fascinado a visitantes durante más de 600 años. Cada hora, entre las 9:00 y las 23:00, la plaza se llena de expectación mientras las figuras animadas de los Doce Apóstoles desfilan por las ventanas superiores, y otras alegorías como la Muerte (representada por un esqueleto) y la Vanidad cobran vida. Este reloj no solo marca la hora, sino también la posición del sol y la luna, las fases lunares, los signos del zodiaco y festividades cristianas, todo con una precisión asombrosa para su época. La leyenda cuenta que los ojos del maestro Hanuš, quien supuestamente construyó el reloj, fueron cegados para que no pudiera replicar su obra maestra en ningún otro lugar, un relato que añade un toque de misterio a su ya cautivadora historia. Además de la torre y el reloj, el ayuntamiento alberga salones históricos ricamente decorados, como la Sala de Sesiones y la Capilla de la Virgen María, que te transportarán a épocas pasadas y te permitirán apreciar la arquitectura y el arte gótico.

Programa tu visita para que coincida con el espectáculo del Reloj Astronómico, que ocurre cada hora en punto desde las 9:00 AM hasta las 11:00 PM. Llega unos minutos antes para asegurar un buen lugar de observación en la Plaza de la Ciudad Vieja.

Explorar el Antiguo Ayuntamiento te sumerge en el alma de Praga, revelando capas de su pasado, desde la Defenestración de Praga que desencadenó la Guerra de los Treinta Años, hasta los daños sufridos durante la Segunda Guerra Mundial y su posterior y meticulosa restauración. Es un lugar donde la historia cobra vida, y cada rincón cuenta una historia. Después de tu visita, tómate un momento para disfrutar del ambiente vibrante de la Plaza de la Ciudad Vieja. Justo enfrente del ayuntamiento, encontrarás la Terasa U Prince, un restaurante con una terraza en la azotea que ofrece vistas espectaculares de la plaza y el reloj, ideal para saborear una bebida o una comida mientras asimilas la grandiosidad del entorno. También puedes explorar las numerosas tiendas de recuerdos y cafeterías que rodean la plaza, o probar un delicioso trdelník, un dulce tradicional checo, de alguno de los puestos cercanos.

Consejos para visitar Antiguo Ayuntamiento

Mejor momento para la visita

Temprano por la mañana o al final de la tarde para evitar multitudes, especialmente para la torre y el espectáculo del Reloj Astronómico.

Duración recomendada de la visita

1 a 2 horas

Iglesia de Nuestra Señora antes del Týn

Iglesia de Nuestra Señora antes del Týn

La Iglesia de Nuestra Señora antes del Týn es un monumento imperdible, dominando la Plaza de la Ciudad Vieja de Praga con sus distintivas agujas góticas.

La Iglesia de Nuestra Señora antes del Týn, con sus imponentes torres góticas que se alzan majestuosamente sobre la Plaza de la Ciudad Vieja, es una de las siluetas más icónicas y reconocibles de Praga. Su fachada oscura y sus dos agujas asimétricas, que alcanzan los 80 metros de altura, dominan el horizonte y te invitan a descubrir los secretos que guarda en su interior. Esta magnífica edificación es un testimonio vivo de la rica historia de la capital checa, habiendo sido testigo de siglos de eventos cruciales y transformaciones arquitectónicas.

Consejos para visitar Iglesia de Nuestra Señora antes del Týn

Mejor momento para la visita

Temprano por la mañana o al final de la tarde para evitar multitudes, especialmente entre semana.

Duración recomendada de la visita

30 minutos a 1 hora

Museo Judío de Praga

Museo Judío de Praga

El Museo Judío de Praga ofrece un profundo viaje a través de siglos de historia y cultura judía en Bohemia y Moravia.

El Museo Judío de Praga no es un único edificio, sino un complejo conmovedor y profundamente significativo que abarca varias sinagogas históricas, el Antiguo Cementerio Judío y la Sala Ceremonial, todos ubicados en el corazón del barrio judío de Josefov. Al adentrarte en este espacio, te sumerges en la rica y a menudo trágica historia de la comunidad judía de Bohemia y Moravia, una narrativa que se ha entrelazado con la propia identidad de Praga durante siglos. Este museo, fundado en 1906, posee una de las colecciones más extensas de objetos judaicos del mundo, con más de 40.000 artefactos y 100.000 libros, que fueron salvados de la destrucción durante la Segunda Guerra Mundial. De hecho, uno de los hechos más escalofriantes y relevantes es que los nazis, paradójicamente, decidieron preservar esta colección con la intención de crear un "Museo de una Raza Extinta", un testimonio macabro de su ideología, que hoy sirve como un poderoso recordatorio de la resiliencia y la memoria. Para quienes buscan una experiencia cultural profunda durante su turismo en Praga, la visita a este museo es indispensable, ofreciendo una perspectiva única sobre la vida, las tradiciones y los desafíos enfrentados por los judíos en esta región.

Explora la Sinagoga Pinkas, que hoy funciona como un monumento a las víctimas checas del Holocausto, con los nombres de más de 77.000 judíos inscritos en sus paredes, un tributo conmovedor que te dejará sin aliento. Continúa tu recorrido por la Sinagoga Maisel, que alberga una exposición sobre la historia de los judíos en Bohemia desde el siglo X hasta el siglo XVIII, y la Sinagoga Española, famosa por su impresionante interior morisco y su exposición sobre la historia judía moderna. La Sinagoga Klausen, la más grande del barrio, te ofrece una visión de las tradiciones y costumbres judías, mientras que el Antiguo Cementerio Judío es un lugar de una belleza sombría y una historia inigualable, con lápidas apiladas unas sobre otras debido a la falta de espacio a lo largo de los siglos. Aquí, figuras como el rabino Judá Loew ben Bezalel, el legendario creador del Golem, descansan eternamente. Después de absorber tanta historia y emoción, puedes tomarte un momento para reflexionar en uno de los encantadores cafés que salpican las calles de Josefov, donde podrás saborear un café o una pastelería tradicional checa, como el famoso trdelník, mientras procesas la magnitud de lo que acabas de presenciar.

Consejos para visitar Museo Judío de Praga

Mejor momento para la visita

Visita temprano por la mañana justo después de la apertura, especialmente entre semana, para evitar las mayores multitudes. Las temporadas intermedias (primavera y otoño) son ideales para una exploración más cómoda.

Duración recomendada de la visita

3 a 4 horas

Biblioteca del Monasterio de Strahov

Biblioteca del Monasterio de Strahov

La Biblioteca del Monasterio de Strahov es una biblioteca histórica verdaderamente única, famosa por sus impresionantes salas barrocas y rococó.

La Biblioteca del Monasterio de Strahov, ubicada majestuosamente en la colina de Petřín en Praga, es una de las bibliotecas históricas más impresionantes y mejor conservadas del mundo. Al adentrarte en este recinto, te transportarás a un universo de conocimiento y belleza arquitectónica que ha perdurado a través de los siglos. Fundado en 1143 por el príncipe Vladislaus II, el monasterio Premonstratense de Strahov ha sido un centro de erudición y cultura, y su biblioteca es el testimonio más glorioso de esta tradición. No es solo un depósito de libros, sino una obra de arte en sí misma, que invita a la contemplación y al asombro por la dedicación de sus constructores y custodios.

Entre las muchas atracciones en Praga, la Biblioteca de Strahov destaca por sus dos salas principales: la Sala Teológica y la Sala Filosófica. La Sala Teológica, de estilo barroco, te cautivará con sus intrincados frescos en el techo, obra de Siard Nosecký, que representan alegorías de la sabiduría y la fe. Aquí, las estanterías de madera oscura albergan miles de volúmenes antiguos, muchos de ellos incunables y manuscritos medievales, que datan desde el siglo XVI hasta el XVIII. La Sala Filosófica, más grande y de estilo neoclásico, te dejará sin aliento con sus imponentes dimensiones y los vibrantes frescos de Franz Anton Maulbertsch, que ilustran la historia de la humanidad y el desarrollo del conocimiento. Esta sala fue construida a finales del siglo XVIII para albergar la creciente colección de libros del monasterio, que hoy supera los 200.000 volúmenes. Es fascinante observar los globos terráqueos y celestes antiguos, así como el curioso Gabinete de Curiosidades (Wunderkammer), que exhibe objetos naturales y artificiales recolectados a lo largo de los siglos, reflejando la curiosidad enciclopédica de la época.

♿ Aunque no se permite la entrada directa a las salas principales para nadie, las puertas de observación son generalmente accesibles. Sin embargo, algunas áreas del monasterio pueden tener escaleras.

Visitar la Biblioteca del Monasterio de Strahov es una experiencia única que te permite apreciar no solo la riqueza intelectual de la historia checa, sino también la maestría artística de sus creadores. Es un lugar donde el tiempo parece detenerse, ofreciendo un respiro de la bulliciosa ciudad y una oportunidad para reflexionar sobre el legado del saber. Después de sumergirte en este oasis de conocimiento, puedes completar tu visita con una parada en la cercana Pivovar Strahov, la cervecería del monasterio, donde podrás saborear cervezas artesanales elaboradas según antiguas recetas, una tradición que se remonta a la fundación del propio monasterio.

Consejos para visitar Biblioteca del Monasterio de Strahov

Mejor momento para la visita

Visita a primera hora de la mañana justo después de la apertura o a última hora de la tarde antes del cierre para evitar las mayores aglomeraciones y disfrutar de una experiencia más serena.

Duración recomendada de la visita

1 a 1:30 horas

Casa Municipal

Casa Municipal

La Casa Municipal es una obra maestra del Art Nouveau imperdible, reconocida por su impresionante arquitectura y su importancia histórica como el lugar donde se declaró la independencia de Checoslovaquia.

La Casa Municipal (Obecní dům) se erige como una joya arquitectónica del Art Nouveau en el corazón de Praga, justo al lado de la imponente Torre de la Pólvora. Este magnífico edificio, construido entre 1905 y 1912 sobre los cimientos del antiguo Palacio de la Corte Real, donde residieron los reyes de Bohemia, es un testimonio vibrante de la rica historia y el esplendor artístico de la ciudad. Diseñado por los arquitectos Osvald Polívka y Antonín Balšánek, su fachada y sus interiores son una sinfonía de detalles ornamentales, esculturas y mosaicos que capturan la esencia del modernismo checo. No es solo un edificio hermoso; es un lugar cargado de significado histórico, ya que fue aquí donde se proclamó la independencia de Checoslovaquia el 28 de octubre de 1918, un evento que marcó un antes y un después en la historia del país.

Al adentrarte en la Casa Municipal, descubrirás por qué es un punto culminante para el turismo en Praga. Sus interiores son un verdadero museo de arte aplicado, con la participación de los artistas checos más renombrados de la época. La joya de la corona es la Sala Smetana, una espectacular sala de conciertos que alberga la Orquesta Sinfónica de Praga y es sede del prestigioso festival Primavera de Praga. Sus techos abovedados y su decoración opulenta te dejarán sin aliento. No menos impresionante es la Sala del Alcalde, decorada con un ciclo de murales épicos del célebre artista Alfons Mucha, que representan la historia del pueblo checo. Cada salón, cada pasillo, cuenta una historia a través de sus vidrieras, esculturas y pinturas, ofreciéndote una inmersión profunda en el espíritu creativo de principios del siglo XX.

🎶 Consulta el programa de conciertos de la Sala Smetana con antelación; asistir a una actuación aquí es una experiencia verdaderamente memorable.

Además de su valor artístico e histórico, la Casa Municipal es un centro cultural vibrante que ofrece una variedad de experiencias. Puedes disfrutar de una comida tradicional checa en el Restaurante Plzeňská, con su ambiente de cervecería clásica, o saborear un café y un postre en la elegante Cafetería de la Casa Municipal, un espacio que te transporta a la Belle Époque. También alberga exposiciones de arte y eventos sociales, lo que la convierte en un lugar dinámico para explorar. Su ubicación privilegiada, a pocos pasos de la Plaza de la Ciudad Vieja y la Plaza de Wenceslao, la hace fácilmente accesible y un complemento perfecto para cualquier itinerario por el centro histórico de Praga.

Consejos para visitar Casa Municipal

Mejor momento para la visita

Visita por la mañana o a última hora de la tarde para evitar las horas punta, especialmente si planeas hacer una visita guiada. La noche es ideal para asistir a un concierto en la Sala Smetana.

Duración recomendada de la visita

1 a 2 horas (para una visita guiada o exploración general); más tiempo si asistes a un concierto o exposición.

Castillo de Praga

Castillo de Praga

El complejo del Castillo de Praga es un extenso sitio histórico, hogar de la Catedral de San Vito, el Antiguo Palacio Real y el Callejón del Oro.

El Castillo de Praga se alza majestuoso sobre la ciudad, dominando el horizonte y ofreciendo una ventana fascinante a mil años de historia checa. No es solo un castillo, sino un vasto complejo de palacios, iglesias, jardines y fortificaciones que lo convierten en el complejo de castillos antiguos más grande del mundo. Su construcción comenzó en el siglo IX, y a lo largo de los siglos ha sido la sede de los reyes de Bohemia, los emperadores del Sacro Imperio Romano Germánico y, en la actualidad, el presidente de la República Checa. Al recorrer sus patios y edificios, te sumergirás en un tapiz arquitectónico que abarca estilos románico, gótico, renacentista y barroco, cada capa contando una parte de la rica narrativa de la nación. Es un lugar donde la historia cobra vida a cada paso, desde las imponentes torres hasta los rincones más íntimos.

Entre las principales atracciones en Praga, el Castillo de Praga destaca por su diversidad y profundidad cultural. No puedes perderte la impresionante Catedral de San Vito, una obra maestra gótica cuya construcción se extendió por casi 600 años, iniciada por el rey Carlos IV. Admira sus intrincadas vidrieras, la tumba de San Wenceslao y la cámara que alberga las Joyas de la Corona Checa, un tesoro de incalculable valor histórico y simbólico. Explora el Antiguo Palacio Real, donde se encuentra la majestuosa Sala de Vladislao, un espacio de gran importancia histórica que fue testigo de coronaciones y torneos. También te sorprenderá el pintoresco Callejón del Oro, con sus pequeñas casas de colores que alguna vez albergaron a orfebres, alquimistas y, según la leyenda, al mismísimo Franz Kafka en la casa número 22. Este rincón ofrece una visión encantadora de la vida en el castillo en épocas pasadas.

Considera comprar un billete combinado (Circuito A o B) para acceder a varios edificios históricos dentro del complejo.

Además de su riqueza arquitectónica e histórica, el Castillo de Praga te regala vistas panorámicas espectaculares de la ciudad, especialmente al atardecer. No olvides presenciar el solemne cambio de guardia en la puerta principal, un espectáculo que se realiza cada hora y es particularmente impresionante al mediodía con la fanfarria. Un dato curioso es que el castillo ha sido escenario de las famosas Defenestraciones de Praga, eventos que desencadenaron conflictos significativos en la historia europea. Después de tu visita, puedes descender hacia el encantador barrio de Malá Strana, justo debajo del castillo, donde encontrarás una plétora de acogedores cafés y restaurantes. Si buscas una experiencia culinaria memorable con vistas, considera el restaurante Terasa U Zlaté studně, conocido por su exquisita cocina y su ubicación privilegiada con vistas directas a los tejados de Praga.

Consejos para visitar Castillo de Praga

Mejor momento para la visita

Temprano por la mañana o al final de la tarde para evitar las multitudes, especialmente entre semana. La primavera y el otoño ofrecen un clima agradable para explorar el complejo.

Duración recomendada de la visita

3 a 4 horas

Torre Mirador de Petřín

Torre Mirador de Petřín

La Torre Mirador de Petřín ofrece vistas panorámicas inigualables de Praga, incluyendo lugares emblemáticos como el Castillo de Praga y el Puente de Carlos.

La Torre Mirador de Petřín, una estructura icónica que se alza majestuosamente sobre la colina de Petřín en Praga, es una de las vistas más distintivas del horizonte de la ciudad. Construida en 1891 para la Exposición del Jubileo, esta torre de acero de 63,5 metros de altura fue inspirada por la famosa Torre Eiffel de París, aunque a una escala considerablemente menor. Su diseño es un testimonio de la ambición y el ingenio checo de finales del siglo XIX. Para llegar a su cima, puedes optar por subir los 299 escalones que te llevan a sus dos plataformas de observación, o bien utilizar el ascensor para una ascensión más cómoda. Desde lo alto, la recompensa es una vista panorámica inigualable que abarca desde el imponente Castillo de Praga y la majestuosa Catedral de San Vito, hasta el serpenteante río Moldava con el histórico Puente de Carlos, la vibrante Plaza de la Ciudad Vieja y más allá, extendiéndose hasta las afueras de la ciudad.

Visitar la Torre Mirador de Petřín te ofrece una perspectiva única de los principales lugares turísticos de Praga, permitiéndote apreciar la intrincada disposición de sus tejados rojos y sus monumentos históricos desde una altura privilegiada. La idea de construir esta torre surgió de los miembros del Club de Turistas Checos (Klub českých turistů) después de visitar la Exposición Universal de París en 1889 y quedar impresionados por la Torre Eiffel. Recaudaron fondos y, con el apoyo del ayuntamiento, lograron erigirla en un tiempo récord de menos de dos años. Este hito no solo se convirtió en un símbolo de la modernidad de Praga, sino también en un popular destino recreativo. La colina de Petřín en sí misma es un vasto parque que invita a la exploración, hogar de atracciones como el encantador Jardín de Rosas, el divertido Laberinto de los Espejos y el educativo Observatorio Štefánik, lo que convierte la visita a la torre en parte de una experiencia más amplia y enriquecedora.

Combina tu visita con el cercano Laberinto de los Espejos para una experiencia divertida y peculiar, especialmente si viajas con niños.

Para una experiencia verdaderamente memorable, te sugerimos planificar tu visita al atardecer, cuando la luz dorada baña la ciudad y las luces comienzan a encenderse, creando un espectáculo mágico. Es un lugar ideal para capturar fotografías impresionantes y crear recuerdos duraderos de tu viaje a la capital checa. Después de descender de la torre, puedes dar un paseo por los senderos arbolados de la colina o, si el apetito te llama, considerar una parada en el Restaurante Nebozízek. Ubicado a mitad de la colina, este restaurante ofrece no solo deliciosa cocina checa, sino también unas vistas espectaculares de la ciudad, complementando perfectamente tu experiencia en la Torre Mirador de Petřín.

Consejos para visitar Torre Mirador de Petřín

Mejor momento para la visita

Visita por la mañana para evitar multitudes y disfrutar de vistas más claras, o al final de la tarde para una espectacular puesta de sol sobre Praga.

Duración recomendada de la visita

1 a 2 horas

Muro de John Lennon

Muro de John Lennon

El Muro de John Lennon es un vibrante símbolo de paz y libertad, en constante evolución con nuevos mensajes y arte.

El Muro de John Lennon en Praga es mucho más que una simple pared; es un lienzo vibrante y en constante evolución que encapsula un profundo espíritu de paz, amor y libertad. Ubicado en el encantador barrio de Malá Strana, cerca del icónico Puente de Carlos, este muro se transformó en un símbolo espontáneo de resistencia y expresión artística durante la era comunista en Checoslovaquia. Tras el asesinato de John Lennon en 1980, su imagen y las letras de sus canciones comenzaron a aparecer aquí, junto con mensajes de protesta contra el régimen. A pesar de los repetidos intentos de la policía secreta por blanquearlo, los grafitis y los mensajes de esperanza siempre resurgían, convirtiéndolo en un testimonio silencioso pero poderoso de la lucha por la libertad de expresión.

Visitar el Muro de John Lennon te ofrece una perspectiva única sobre la historia reciente de Praga y te invita a reflexionar sobre el poder del arte como forma de disidencia. Es un lugar donde puedes sentir la energía de generaciones que anhelaron la libertad y la paz. Además de admirar las coloridas capas de grafitis y citas inspiradoras, muchos visitantes optan por dejar su propia marca, añadiendo un mensaje o un dibujo, lo que lo convierte en una experiencia interactiva y personal. Es una de esas paradas imprescindibles si te preguntas qué ver en Praga, ya que combina arte callejero, historia y un ambiente juvenil y optimista. Curiosamente, el muro es propiedad de la Orden de Malta, quienes ahora lo gestionan y, en ocasiones, incluso proporcionan pintura para que los visitantes puedan contribuir.

Consejos para visitar Muro de John Lennon

Mejor momento para la visita

Temprano por la mañana o al final de la tarde para evitar multitudes, especialmente entre semana.

Duración recomendada de la visita

30 minutos a 1 hora

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