El Reloj Astronómico de Praga, conocido localmente como Orloj, es una de las joyas más fascinantes y antiguas de la capital checa, situado en la torre del Antiguo Ayuntamiento en la Plaza de la Ciudad Vieja. Este prodigio de la ingeniería medieval, instalado por primera vez en 1410 por el maestro relojero Mikuláš z Kadaně y perfeccionado en 1490 por Jan Růže (también conocido como Maestro Hanuš), no es solo un indicador del tiempo, sino una compleja representación del universo tal como se entendía en la Edad Media. Su mecanismo consta de tres componentes principales: el cuadrante astronómico, que muestra la posición del Sol y la Luna en el cielo, así como otros detalles astronómicos; el "Paseo de los Apóstoles", un espectáculo mecánico de figuras que se activan cada hora; y un cuadrante calendárico con medallones que representan los meses del año y los signos del zodíaco. La leyenda cuenta que el Maestro Hanuš fue cegado para que no pudiera replicar su obra maestra en ningún otro lugar, un relato que añade un toque dramático a su ya rica historia. Visitarlo te permite conectar con siglos de historia y admirar una pieza de relojería que ha resistido el paso del tiempo y numerosos conflictos, incluyendo los daños sufridos durante la Segunda Guerra Mundial, de los que fue meticulosamente restaurado.
Cuando te encuentres explorando las principales atracciones en Praga, el Reloj Astronómico es una parada obligatoria que te dejará asombrado. Cada hora, desde las 9:00 hasta las 23:00, la multitud se congrega frente a la torre para presenciar el famoso espectáculo. Observa cómo las figuras de los doce Apóstoles desfilan por las ventanas superiores, mientras otras figuras alegóricas, como la Muerte (representada por un esqueleto que tira de una cuerda), el Turco, la Vanidad y la Avaricia, cobran vida. El gallo dorado, al final del desfile, canta para marcar el final del espectáculo, añadiendo un toque final encantador. Es una experiencia que combina arte, ciencia y leyenda, ofreciendo una visión única de la ingeniosidad medieval. Además de la mecánica, presta atención a los detalles artísticos del cuadrante calendárico, obra de Josef Mánes, que ilustra la vida rural checa a lo largo del año.
Después de maravillarte con el Orloj, te encontrarás en el corazón vibrante de la Plaza de la Ciudad Vieja, un lugar perfecto para continuar tu exploración. Aquí, puedes encontrar una gran variedad de cafeterías y restaurantes con terrazas donde puedes sentarte a disfrutar de un café checo o probar la gastronomía local mientras sigues admirando la arquitectura circundante. Por ejemplo, a pocos pasos, encontrarás acogedores cafés que ofrecen pasteles tradicionales y bebidas calientes, ideales para un descanso. La visita al Reloj Astronómico no es solo ver un reloj, es sumergirse en el alma histórica de Praga y ser parte de una tradición que ha cautivado a visitantes durante más de seiscientos años.